martes, 9 de octubre de 2012

Historietas.



Ayer, cuando iba a aparcar como siempre en la puerta de casa, veo sentado en “el pollo” de mi vivienda un señor extranjero, que cuando pensó que me molestaba, intento levantarse, lo cual le indique con gestos que no lo hiciera, que retiraba un poco el coche y había sitio para los dos.

Este señor, lo veo bastantes días por mi calle, ya que vivo enfrente de la casa parroquial, ya hace meses o años, muchos  son los visitantes que buscan auxilio en los “curas”. Cuando lo veo subir o bajar, veo que se mueve con dificultad y con la mano apoyada en “los riñones”.

Cuando termine de aparcar, y sacar todos los “enreos” del coche, no se porque me dio por hablar con él, le pregunte, que buscaba, como si no lo supiera, me dijo que quería ver a Don José, ya puestos en el dialogo, le pregunte que donde vivía, que si trabajaba…etc etc…

El buen señor  me indico que estaba 12 años en España, que había trabajado en todo, pero que ya no podía,  tiene una hernia (de ahí su forma de andar), y que los únicos ingresos para él, su mujer, su hija y su nieta eran las pocas horas que trabajaba su mujer en un almacén de manipulado de fruta.

Cuando hablaba con él, llevaba el ultimo “enreo” del coche en brazos, un paquete de cerveza, que este señor no paraba de mirar….yo que había comprado dos paquetes, pues pensé, que mas me da a mi una caja mas o menos?....se la ofrecí, la cual fue rechazada con mucha amabilidad, “ no bebo alcohol” me dijo, nunca he bebido…yo quería ayudarle, pero no sabia como, entonces se me ocurrió ofrecerle dinero, el cual también fue rechazado, “ tu cuesta mucho trabajo” me dijo….ya no sabia que hacer…entre a mi casa, y vi la compra de mi señora,  otra caja de cerveza y unos litros de leche…cogi dos paquetes de leche y se los di, pensé, por lo menos que pueda desayunar algo mañana. En la conversación me había dicho que no había comido en todo el día, que estaba tomando medicinas para un resfriado y que le dolía la barriga por tener una ulcera y  tomar los medicamentos sin comer nada.

Los dos paquetes los guardo dándome la gracias, supongo que pensando que tenia gente en su casa mas necesitada que él, me comento que tiene una nieta lactante, que llora muchos porque su madre tiene poca  “teta”. Cuando estábamos terminando de hablar, no se pudo resistir, y abrió un paquete de leche, y le dio un sorbito pequeño.

Yo no se si hice bien o mal, no se la solución de estas cosas, no se si lo que me contó es verdad o mentira, no se nada de todo esto…yo solo vi los ojos de una persona derrotada, y emocionada….Realmente pensaba que esa mirada no la iba a verla mas, anteriormente solo la había visto una vez, cuando me contaba un gran señor, una historia de su infancia en la postguerra...... pero eso es otro tema, que ya os contare.