Tengo varios recuerdos de mi infancia, uno de ellos, me apetece contarlo en
público por que quizás en privado no sepa hacerlo. Este recuerdo es el
siguiente.
Tengo la imagen de muy niño, que cuando estaba en casa, aparecía por mi casa
un señor, para mi bastante fuerte, y muy moreno. Pasaba por el pasillo e
iba a la cocina con una bolsa que dejaba por allí, siempre la misma rutina.
Este señor de vez en cuando me decía que le diera un beso, y recuerdo que
aunque iba afeitado me pinchaba, tenía una barba bastante cerrada.
El tipo en cuestión no hablaba mucho, era muy serio, con el tiempo, fui
conociendo cosas de él, por lo que veía y por lo que me contaban.
Resulta que la infancia de este hombre fue bastante triste, perdió un guerra
que él no participio, sufrió una represión que nadie merecía y seguramente
menos él, pasó hambre de niño, ya que su padre no tuvo otra ocurrencia que
estar afiliado al partido socialista en la peor época posible.
Empezó a estudiar, pero a los 7 años, su madre tuvo que sacarlo del colegio
para ponerlo a trabajar, dado que su padre por esta militancia, pasó unos años
de "vacaciones" a la sombra.
Quizás esa seriedad venia por todos estos padecimientos de niño. La relación
conmigo y con mi hermana, era correcta, pero no muy cariñosa, debido
seguramente a que como a él le robaron la infancia, no sabía cómo comportarse
con uno críos.
Pasaban los años y este hombre seguía entrando y saliendo de mi casa, me cuenta
que trabajaba de sol a sol en almacenes de fruta, que todo lo que ganaba se lo
entregaba a su mujer, para satisfacer todas las necesidades de ella y de sus
infantes.
Como parece que no era muy tonto, y tenía inquietudes, retomo los pocos
estudios que tenia, a los veinte tantos años, en las "piscinas" empezó
la educación de adultos, terminando la EGB.
Tras terminar estos estudios, se preparó unas oposiciones para la comunidad autónoma,
aprobándolas, y dejando la semi-explotación laboral en el almacén de frutas, y
pasando a un trabajo con sus pagas extras y 30 días de vacaciones!!! un lujo esas
vacaciones, que las utilizaba para hacer alguna chapucilla y no descansar.
Este SEÑOR si he podido comprobar personalmente ya mas mayor, que siempre se ha dedicado a
trabajar y a estar con su familia, se ha dejado la salud, trabajando para que
sus hijos no pasaran la penurias que el paso, en su vida nunca ha pensado en él,
siempre han sido todos primero y él siempre el ultimo. La vida no se ha portado
bien con él, porque nunca nadie le podrá devolver, su familia menos, todo el
bien que él ha hecho.
Tras esa vida de sacrificio, lo que si va a poder decir, es que nadie que lo
conozca no lo aprecie, nadie he escuchado hablar mal de él, es más, siempre me
han dicho, que es una gran persona, ni una sola queja, y respetado por todos,
algún consuelo tenía que tener.
Pues esta es mi historia, y la vida resumida de este señor.
Por cierto, creo no lo he dicho, este SEÑOR ES MI PADRE, FELIPE LLORENTE ZARCO “EL CHARRETE”. Gracias por ser como eres, ojala algún día
me parezca un poco a ti.